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Nuestras contraseñas son algo de lo que la mayoría no estamos demasiado orgullosos. Están ahí, las utilizamos continuamente, no nos atrevemos a hacer demasiados cambios con ellas para no olvidarlas y además siempre pensamos que en cualquier momento nos va a dar un disgusto porque no sea lo suficiente segura.

Una de las cuestiones más preocupantes es que la mayoría de las personas accede a muchos sitios con la misma contraseña. Algún estudio informa de que la media utiliza 6 contraseñas diferentes mientras accede a 25 sitios diferentes que solicitan contraseñas. Otra de esas preocupaciones aparece en el momento en que analizamos qué tipo de contraseña se ha elegido, cuanto más complicada sea, más seguridad, pero también más problemas para ser recordada e introducida.

Lo ideal está en que la contraseña tenga como mínimo 8 caracteres y que estos lleven “un poco de todo”: MAYÚSCULAS, minúsculas, números y caracteres especiales, por ejemplo: CuandoTuVas666#€#YoVengoDeAlli. Pero claro, has de garantizar que te acuerdes de cada contraseña que eliges y no anotarla en tu libreta de contraseñas estando esta a disposición de todo el mundo. A la elección de la contraseña añádele un reciclaje: no estés más de 2 años con la misma contraseña. Ponle caducidad.

Y las cosas que es recomendable que no hagas con tus contraseñas, aunque son muy conocidas por todos, quizá vale la pena recordarlas: no las escribas en post-its que luego pegues en el monitor de tu ordenador, evita utilizar el nombre de tus hijos o tu fecha de nacimiento, tu número de teléfono, etc. como contraseña; tampoco deberías de decirle a nadie tus contraseñas, cuidar el momento en el que las introduces en ordenadores públicos y siempre recordar salir de la sesión, evitando por todos los medios que se queden sesiones abiertas o que se recuerde tu contraseña en ese equipo.

Cuidar de las contraseñas es complicado, son muchas, cada vez es más fácil que nos ataquen en los servicios en los que estamos registrados  y requieren un esfuerzo de mantenimiento que no es muy agradecido. Aún así, sería interesante que hicieses un análisis de los sitios a los que accedes habitualmente y pensases si las contraseñas que utilizas son seguras. Ya sabes la respuesta.