Con el paso de los años hemos ido utilizando más los ordenadores; se han ido convirtiendo y han pasado de ser elementos puntuales en tu vida diaria a ser el centro de esa vida diaria. No te has dado cuenta, pero muchas de las aplicaciones que llevas dentro de tu ordenador supusieron un cambio en el modelo de negocio de algunas empresas, un cambio de hábitos para muchas personas que tuvieron que asimilar el cambio que supuso y también una modificación de los espacios de trabajo. Todo ha sido cambiado por la incorporación de las computadoras a la gestión de las empresas y sobre todo por la irrupción en los hagares.

Ahora en muchas casas se está empezando a sustituir el ordenador principal “fijo” por un portátil. Incluso en algunas otras ya no hay un ordenador de sobremesa ni un portátil, su espacio lo han ocupado las tabletas o los smartphones. Todo sigue cambiando y nosotros cambiamos también, pero no nos damos cuenta. Estamos inmersos y nos cuesta ver los cambios, porque son rápidos y nosotros no lo somos. Porque suponen reconocer que nuestras capacidades son menores y que la agilidad para acostumbrarnos ya no es la de antaño. Da que pensar.