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Todavía no se sabe cuándo llegará el Samsung Galaxy Note 5 a Europa y sin embargo ya se ha montado un buen pollo en torno a este terminal. No se sabe cómo ni por qué pero alguno de los ingenieros de diseño del novedoso tabletófono de Samsung  ha sido capaz de meter el lapicito del revés para verificar si todo seguía funcionando bien durante las fases de pruebas y vio que todo iba mal si se metía mal, lo reportó en el manual del mismo y lo dejó como estaba, no propuso una alternativa que eliminase la posibilidad del daño. Realmente sorprendente.

El tema que está preocupando ya a muchos de los usuarios que han podido acceder al Note 5 es que una vez que te confundes e insertas el S-Pen “al revés” en la ranura de inserción del mismo, cuando llega a media entrada se queda bloqueado y si bien se puede retirar tirando fuerte hacia atrás, en su retirada se rompe algún elemento que deja como poco funcional el lapicito. Y en un Note, si no tienes el lapicito, no eres nadie.

Si quieres saber más detalles técnicos sobre lo que sucede y por qué, la gente de 9to5Google lo borda en un artículo muy detallado al que puedes acceder aquí. Pero el mal ya está hecho. El Note 5 parece que tiene ya su #note5gate y muchos usuarios se pensarán al menos un poco si vale la pena arriesgar a comprar un dispositivo que puedes dejar sin su principal funcionalidad a poco que te despistes.

Lo peor del caso, además de no haber eliminado el problema en su origen, es que desde Samsung hayan respondido a este problema “generalizado” indicando que los usuarios hagan caso al manual del dispositivo, que indica lo siguiente:

We highly recommend our Galaxy Note 5 users follow the instructions in the user guide to ensure they do not experience such an unexpected scenario caused by reinserting the S-Pen in the other way around.

Me parece un despropósito en lo que se refiere a capacidad de gestión de Samsung y sobre todo una desgracia tener trabajadores y responsables en sus filas que hayan permitido que un producto salga al mercado y pueda hacer sentir realmente mal a sus compradores. ¿No les importan sus usuarios?