STEM es un concepto que lleva muchos años rondando los despachos de los que dirigen la educación desde muchos gobiernos en Europa y que proviene de un empeño del de los EEUU en reforzar las carreras que tienen que ver con Ciencias, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas (CTIM en castellano se escucha a veces).

Ya habéis visto que en el tuit de la gente de General Electric le añaden una A para hacerlo más bonito, incluir la A de Arte y así también poder participar en el hashtag #ChangeTheWorldIn5Words que ha sido viral y si pillan algo de cacho de las redes sociales bien que les viene.

El tema es que en EEUU en 2013 decidieron reforzar los programas STEM con nada menos que 3 billones de Dólares (americanos, los billones y los Dólares) porque entendían en la administración de Obama que potenciar las carreras y los master relacionados con estas materias era una de las formas de conseguir a medio plazo ser todavía más competitivos de lo que realmente son.

Algunos países de Europa piensan que STEM es una buena senda y otros piensan que si desequilibras la balanza potenciando unos programas y sin querer dejas a otros en la estacada los resultados pueden ser desastrosos porque los científicos y los ingenieros dejarían de tener tantas posibilidades de encontrar empleo por el simple aumento de su oferta con una demanda cada vez más ajustada.

En todo caso que haya esta tendencia, que algunos gobiernos la sigan y apuesten por una educación STEM no debería de dejar de preocuparnos, al menos despertar nuestra curiosidad y ver de qué va todo esto, qué se mueve alrededor del mundo de la educación a medio plazo nos importa, a todos, más quizá que la propia política. Da que pensar.