Hoy ha entrado en vigor una de las leyes más polémicas de los últimos tiempos. En esencia es una ley que intenta acotar algunas cuestiones relacionadas con la seguridad ciudadana y lo hace con la oposición de todos los grupos parlamentarios, haciendo vale la mayoría del partido en el poder, que usa y a veces abusa de su mayoría absoluta.

En realidad se trata de la Ley Orgánica 4/2015, de 30 de marzo, de protección de la seguridad ciudadana, publicada hace tres meses en el BOE y que se ha denominado “Ley mordaza” que es un término con el que los detractores de una ley la califican para criticar lo que perciben como la vulneración de libertades tales como la de expresión, información o manifestación. No es la primera ocasión en la que una ley se denomina así, hace muchos años, en 1948,  ya se utilizó este término en Puerto Rico y un poco menos, en 2008 se aplicó este apelativo a una propuesta de ley también en Italia.

Como sucede cuando aparece una ley o normativa de cualquier rango que propone cambios importantes, las redes sociales se ponen a mover información a una velocidad endiablada. En este caso ayer fue el momento álgido de la #leymordaza y a lo largo de hoy se ha continuado en Twitter con las críticas y también con las defensas, si bien mucho más tenues con este otro hashtag: #LeySeguridadCiudadanaSI. Lo malo de ambos casos es una única cuestión: la superficialidad.

Es muy divertido leer los tuits de unos y de otros, limitados como están a 140 caracteres, los grandes tuiteros que defienden una y otra posición se tienen que estrujar su neurona para ser graciosos, avispados, dicharacheros, virales, jocosos y quién sabe cuántas cosas más. En un porcentaje muy alto de las manifestaciones que se hacen se observa poca profundidad, falta de conocimiento y sobre todo, huele mucho  a que no han leído la normativa ni de lejos. Solo la defienden a ultranza o la atacan con todas sus fuerzas. Es triste, pero es la tendencia de actualidad: sé superficial, busca la satisfacción inmediata, que muchos te aplaudan, que muchos te “retuiteen” y “favoriteen”. Solo eso, no importa lo demás.

Lo único que hay que hacer cuando existe un tema polémico si se quiere estar bien informado es leer, leer la fuente de las informaciones, contrastar varias fuentes, formar un criterio propio y decidir cuál es tu posición. Y esto  lo olvidamos cada día más. Da que pensar.