Apple presentó el día 21 de marzo su iPhone SE, un teléfono para contentar a los que todavía siguen entusiasmados con una pantalla de 4″ pero quieren toda la potencia que los últimos dispositivos de la serie 6 llevan en su interior. Hicieron una presentación en el histórico Apple Town Hall de Cupertino, que por cierto abandonan para hacer ya las siguientes presentaciones desde su futurista nuevo campus. Esperemos que así se les quite la cara de mustios que tenían en esta presentación los pobres.

Un montón de periodistas y medios acreditados (no siempre es lo mismo) fueron invitados al evento y una vez finalizada la escasas horita de desapasionada “keynote” tuvieron la oportunidad de tocar directamente los dispositivos presentados en un showroom preparado al efecto. Por supuesto allí estaba el iPhone SE y también el nuevo iPad Pro “pequeño” de 9,7″. Entre los periodistas asistentes al evento estaban algunos españoles, uno de ellos la corresponsal de El País en el valle californiano donde se ubica Apple: Rosa Jiménez Cano – @petezin. Una chica que trabaja un montón y que hace las cosas todo lo mejor que puede, sufriendo las prisas que los medios exigen para tener la noticia “arriba” cuanto antes y a veces incluso con un “sea como sea” por delante.

Rosa grabó con algún colega que sostenía la cámara un pequeño vídeo sobre el iPhone SE. Es cierto que tuvo algunos lapsus a lo largo de la presentación. Se equivocó en cosas como el incorrecto tamaño de la nueva pantalla, las unidades de medida en pulgadas para la resolución de la cámara o el tipo de procesador incluido en el iPhone SE. No estuvo acertada, la verdad y no estoy seguro de si tiene disculpa o no. En mi opinión las tablas delante de las cámaras le jugaron una mala pasada y el confiar en la improvisación para mostrar la información no le funcionó en esta ocasión. Tan solo eso.

Ayer vi un divertido tuit de @josejacas  en el que comentaba literalmente lo que sucedió. En realidad ella ha sido contratada para hablar de tecnología por y para El País y coincido con Jacas en que en ese preciso momento, grabando el vídeo sobre el iPhone SE, no tenía ni idea de lo que estaba diciendo. Esa es la realidad cruda. Lo malo es que este tuit fue leído con diferentes interpretaciones por muchas personas y algunas  de ellas decidieron juzgar y sentenciar a Rosa Jiménez. Quizá se excedieron en las formas, quizá no se pusieron en su lugar y sobre todo no pensaron si lo que le decían le podía hacer más o menos daño.

Si me tuviese que poner en el lugar de ella no sé muy bien cómo encajaría las críticas, ella parece que lo ha encajado realmente bien, quizá porque no es la primera vez que le sucede o vete a saber por qué. El caso es que ella puede hacer cosas para mejorar y los que le han atacado también pueden hacer un análisis de la situación y pensar en qué han ayudado con sus críticas mordaces y poco agudas a la propia Rosa y a los que los hemos leído. No es constructivo. Ese tipo de actitudes en Twitter y en Internet en general son las que echan para atrás a más y más usuarios de la red social  y de participar en foros, blogs, podcasts o lo que toque, cada día. Algo que se puede hacer para evitar estas actitudes es una buena limpieza en el listado de personas que sigues, eliminando a los tóxicos y cuidando a los constructivos. Si no piensan como tú, mejor, pero que hablen en positivo. A la vez también nos queda tratar de aprender a ver estas situaciones con perspectiva y coherencia. Este post es una reflexión sobre lo que ha pasado, tratando de verlo de forma aséptica y sin pasión. La parte negativa y de mayor calado de todo esto es que está claro que no caminamos hacia buen lugar con tanto odio, rencor y ganas de tocar los cojones en las redes sociales.