Ver el color de las cosas no es ta fácil. Hoy estuve en la clase que ocupará mi hijo durante este año. Y vi varios colores. Algunos estaban recogidos en sus recipientes, los que podéis ver en la fotografía. Pero quizá los otros colores son los más interesantes, los que nos los dejó ver la profesora al contarnos todo lo que iba a suceder en este próximo curso.

Este año comienza una nueva asignatura de la cual éramos conscientes y conocedores que “venía” en el pack, pero para que no habíamos enfocado adecuadamente. Empieza a “estudiar” ajedrez.

Él ya sabe mover todas las fichas desde los 3 años, sabe colocarlas en el tablero y sabe comer las fichas del rival. Esto es lo que engancha a los niños al ajedrez, déjate de estrategias y de aperturas con un niño que tiene ahora 5 años. Comer las piezas del rival respetando las reglas básicas es suficiente.

El ajedrez es un deporte que me gusta desde que era tan pequeño como es ahora mi hijo. Siempre lo he practicado, he jugado torneos infantiles y juveniles y nunca lo he dejado del todo. Lo veo muy útil para frenar, para reflexionar y para aumentar la capacidad de abstracción. Lo veo necesario. Y por eso hoy he pensado que el foco que había elegido con el ajedrez es mejorable.

Si estás realmente interesado en que tu hijo lea libros lo mejor que puedes hacer es leer con él y facilitar en todo lo posible que acceda a los libros que más le gusten y que más le aporten; lo tienes que guiar y lo tienes que ayudar. Así será un lector.

Si quieres que tu hijo sea un jugador de ajedrez para siempre, lo que tienes que hacer además de jugar con él y ayudar a que se desarrolle en el concocimiento es poner a su alcance las fichas y el tablero. Tenerlos siempre encima de una mesa, elige la que quieras y déjalo ahí. Propón una partida siempre, en cualquier momento, siempre es un buen momento para iniciar una partida aunque en algunas ocasiones la dejes para más tarde o decidas abandonarla.

Algunos niños están tan estresados como algunos adultos y necesitan frenar de vez en cuando. El ajedrez estoy seguro de que les puede ayudar a esto, muchísimo. Y que sea contra una persona, así es como se puede desarrollar de verdad un jugador de ajedrez. Nada como las eternas partidas contra mi padre. Nos conocíaomos al dedillo como jugadores, pero cada partida es única y cada movimiento una sorpresa. Jugad con vuestros hijos y si es al ajedrez mejor todavía, es algo especial.