El monje budista Thich Nhat Hanh haciendo una de sus famosas conferencias utiliza una analogía para explicar qué es el ego y como hace que nos comportemos con los demás. El ego siempre está asociado a algo negativo y esto es preocupante. El ego es el yo, pero lo olvidamos.

El exceso o el defecto de ego es lo que tendría que ser preocupante para nosotros. Eso es lo que hace que nos comportemos de una forma u otra con los demás. Si lo tenemos claro y sobre todo somos conscientes de quienes somos y cómo actuamos con los que están cerca, el ego es un arma muy potente, en lo positivo.