Hoy iba a escribir sobre el ego, pero creo que Martinelli me ha ahorrado un rato aporreando el teclado gracias a esta entrada. No podría estar más de acuerdo con lo que ahí cuenta, así que realmente poco tengo que añadir. Si acaso, decir que cada día me cuesta más ver sin perder el tiempo entrando al trapo cómo algunos dictan sentencias de “cuñadismo” cuando otros no están de acuerdo con los preceptos de la fe verdadera, que por cierto varía según el día. Sin más, os invito a leer la citada entrada.