Esta semana todos los medios se han cebado con los rumores que el Wall Street Journal ha difundido en relación al proyecto que Apple estaría desarrollando: un coche eléctrico.

Desde luego es una sorpresa para todos. Muchos estaríamos más que contentos con que el Apple Watch llegase de una vez, o como mucho con que trabajasen un buen televisor, contenidos de música y vídeo que nos hagan felices, o un iPhone 6 Plus que se pueda plegar y quepa en el microtanga que voy a utilizar este próximo verano.

Entre todo este revuelo, los más veteranos han echado la vista atrás y hurgado en los recuerdos. Y han aparecido cosas, tan curiosas como el coche eléctrico que el famoso Sir Clive Sinclair intentó llevar a cabo a mediados de los 80: El Sinclair C5.

Os dejo aquí arriba uno de los vídeos que podéis ver sobre el Sinclair C5, donde se analiza en detalle y se cuenta buena parte de su historia. Un vehículo que parecía un juguete, con un diseño cuidado y estudiado, materiales e ingeniería avanzada y sin embargo un fracaso estrepitoso que casi deja en la ruina al inventor de la calculadora electrónica de bolsillo, de los ZX Spectrum e incluso de alguna bicicleta plegable como la A-Bike.

Visto en el Twitter de Autoy