hojaderouter-diarioes-pau

Desmontar a alguien me suena a que vas a poner al descubierto toda la información sobre algo muy sucio y rastrero que alguien no menos asqueroso e infrahumano ha llevado a cabo de la más vil de las maneras, por lo menos.

Hace un par de días en el periódico digital eldiario.es, desde su sección hojaderouter.com, publicaron un artículo interesante en el que según parece por el titular y el subtitular van a desmontar a Pau Garcia-Milá, un empresario con muchos proyectos a sus espaldas, algunos exitosos y otros fracasos absolutos; desde luego la primera frase es contundente: “Empezó muchas cosas y no terminó ninguna”.

He leído el artículo con mucho interés, porque Pau Garcia-Milá es conocido por muchos de los que circulamos por Internet desde hace muchos años, antes de que los innovadores lo fueran y de que los emprendedores tuviesen sus propios corrillos. Y siempre me ha parecido, por sus proyectos, que este chico hacía cosas. Algunos ya sabéis que tengo cierta obsesión por una frase: “Haz cosas para que pasen cosas”. Pues este tipo me ha parecido que siempre las había hecho. Y me llevé la sorpresa enorme cuando en el artículo decían que lo desmontaban, a él, a la persona, lo leí con atención.

En realidad he concluido del artículo que realmente lo que se quiere atacar no es la persona, sino la época y la tendencia de emprendimiento que lo ha envuelto. Lo que sucede es que en el medio, la periodista ha arrasado con la persona, aportando muy buena información y obviando alguna otra, que se echa de menos. Lo bueno, que se puede leer también este otro artículo, complementario y que está entre la defensa y la aclaración por parte de Garcia-Milá, desde su propio blog.

Como lectura y moraleja me quedo con que el estilo del artículo, de una periodista que realmente tiene un gran recorrido en empresa, innovación y periodismo, no me gusta. Me ha recordado demasiado al estilo superficial adornado de florituras que se está llevando a cabo en Twitter por parte de personas que aunque no quieras leer acaban saltando a tu timeline gracias a los retuits de otros que quizá no habrá que seguir, pero eso ya es otra historia que habrá que contar en otro post.

No me gustaría que el estilo de Twitter, agresivo, tajante, cortante, insultante y sobre todo ligero con la verdad se pase al periodismo que se supone de calidad. Cada día trato de leer las noticias y los artículos y columnas aplicando un poco de cautela, pensando que no todo es verdad, que no todo está contrastado, que no siempre el autor ha recurrido a la fuente original y cada día encuentro algún caso en el que esa prudencia se ve recompensada. No te creas casi nada de lo que veas escrito en un periódico, no creas nada de lo que esté escrito en Internet y duda de cada letra de las que puedas leer en Twitter.