Desde hace unas semanas he leído en twitter más de una discusión acerca de la publicidad en internet. Más en concreto se debate sobre la legitimidad, o no, de los bloqueadores de publicidad a la hora de navegar.

La cosa, muy a grandes rasgos, se puede dividir en dos partes: por un lado muchos proyectos viven de la publicidad y necesitan que los usuarios la vean; por otro lado muchos usuarios se quejan de que con esta excusa el tema se les ha ido de las manos y entrar a según que webs sin bloqueadores de publicidad es arriesgar demasiado.

Pues bien, hoy os traigo una entrada del Webmaster Central Blog de Google en la que hablan del efecto de esa publicidad intersticial que, al menos en mi caso, provoca ganas de asesinar según te bloquea el contenido que quieres consumir.

La cosa era más o menos así. Tú entrabas desde el navegador a un contenido en Google Plus y lo primero que veías era un banner ocupando TODO que te decía “y por que no bajas la app?”. Y tú… pues te acordabas de la familia más cercana de quien ponía eso ahí.

O al menos eso parecía suceder puesto que el 9% de los usuarios pulsaban el botoncito de bajar la aplicación… pero el 69% de los usuarios ABANDONABAN la página. Es decir, de cada 3 personas que entraban… 2 personas se iban sin bajar la aplicación y sin leer lo que querían leer.

Así que probaron a eliminar el intersticial a ver que pasaba. Pues bien… el número de instalaciones de la aplicación nativa en iOS apenas se vio alterado (-2%), pero los usuarios móviles que entraban a diario a la web de Google Plus (1-day active users) aumentaron en un 17%.

Con estos datos en la mano… yo me pongo a pensar. Vale que G+ nunca llegó al nivel de Facebook, pero supongo que sus niveles de tráfico serían bastante interesantes. Si yo pretendo vivir de la publicidad que me generan mis contenidos… ¿de verdad merece la pena estar dispuesto a echar 2 de cada 3 personas que entran?