Pebble ha decidido que  sabe por qué su nuevo modelo, el Time Round, es el smartwatch ideal para mí. Y no solo eso, sino que me ha enviado un correo electrónico para informarme de ello. Lo hace a través de cuatro fotografías con sus respectivos mensajes. Son para mí. Aquí le digo lo que pienso.

Su reloj parece un reloj. 

Pero no uno que yo me pondría. El tamaño de us caja es de 38 mm. de diámetro y yo no uso relojes de menos de 42mm. La distancia entre asas es de 14 o 20 mm. No uso mi gin reloj que tenga menos de 22 mm entre asas. Pero eso les da igual, claro.

Me mantendrá conectado a lo que más me importa.

Pues yo no quiero notificaciones, n las quiero en ninguno de mis dispositivos. Prefiero decidir cóm me comunico y no que lo decidan otros. Yo elijo. Además, ellos qué sabrán sobre lo que me parece más importante.

Dura (su batería) días y se carga en minutos. 

Si bien esta es una de las características que reconozco que es mejor que una carga diaria, como la que ya hago a mi smartphone, o la que hay que hacer a muchos de los otros smartwatches de la competencia, no me convence. No quiero un nuevo cargador, un nuevo enchufe ocupado por un gadget, una dependencia más. No otra batería que se va agotando poco a poco a lo largo del día.

Tantas opciones. (De accesorios y formatos)

Todos los materiales de los Pebble parecen “chinos” al lado de cualquier reloj de los que utilizo. Cualquier correa de las que tengo haría palidecer a las del Pebble Time Round. Cualquier caja de uno de mis relojes no tiene nada que ver con la de un Pebble. Otra vez, muchas posibilidades, pero ninguna que sea buena para mí.

Estimado Sr. Pebble:

Siga enviando correos como este donde toma decisiones por mí sin saber qué es lo que quiero. Y sobre todo siga haciendo mejores relojes inteligentes. Los que hace ahora no merecen mi atención.

A los pies de la señora Pebble.