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Estamos en época navideña, todo el mundo está más sensible en esta época. Existe la nostalgia asociada, por supuesto, el pensamiento que viaja para visitar a los que no están, y un sinfín de sensaciones que te pueden gustar o te pueden joder el día.

Pero en estas fechas también aparece nuestra locura consumista y nos ponemos a pensar en qué podemos gastar la pasta que no tenemos. Hacemos excesos porque nos lo merecemos, porque hemos trabajado mucho, hemos sido muy buenos o simplemente porque nos sale de dentro.

Algunas veces a lo largo de estos años me ha pasado que he llegado a conseguir cosas que no pensaba que pudiese conseguir, era porque no las hacía conscientes. Con hacer los deseos conscientes, que sonará un poco raro, me refiero a verbalizar y entender realmente qué quieres llegar a conseguir (no solo cosas físicas).

Y yo quiero hacer consciente que quiero una cámara de fotos Olympus OMD E-M1. Es un deseo que he tenido desde que la vi, pero que nunca he llegado a verbalizar. En lugar de escribir una carta a quien sabe quién, escribiendo un post que exprese mi claro deseo pienso que puede suponer un primer paso para tenerla algún día.

Ahora tengo una micro cuatro tercios de Olympus sencilla, la Pen Mini (E-PM1), que hace mucho más de lo que yo soy capaz de hacer con ella. No tengo ninguna queja. Y sin embargo, pienso que con una cámara “mejor” seré capaz de hacer mejores fotografías. Esta parte sé que es engañosa (Nota para reflexionar: engañarse a uno mismo es de gilipollas) y aún así, quiero una E-M1 para mejorar como fotógrafo.

Os animo a hacer conscientes vuestros deseos. En muchas ocasiones se cumplen por haberlo hecho. Y siento decir que en otras, no pasará. Probad.