cerebro

Estoy leyendo “El valor de educar” de Fernando Savater. Creo que cualquier persona que esté interesada lo más mínimo en la educación, la enseñanza y los procesos de adquisición de conocimientos debería de leer este libro al menos una vez en su vida.

En uno de los capítulos desarrolla Savater sus reflexiones sobre los contenidos de las enseñanzas y comenta el título de este post: “No es lo mismo procesar información que comprender significados”.

Esta confusión de conceptos nos pasa a muchos cuando tratamos por ejemplo muchos datos con una hoja de cálculo. Lo que realmente necesitamos es comprender el significado de esos datos. El simple hecho de procesar la información nos ayuda a poder aplicar un significado adecuado para el conjunto. Pero muchas personas se quedan en la fase de procesado, dedicando gran esfuerzo a ello, sin querer o saber que lo realmente útil es el significado de esos datos.

Es muy probable que te hayas encontrado en alguna ocasión delante de una ingente cantidad de información que procesar y no te hayas preguntado en ningún momento cuál es el significado que quieres encontrar entre toda esa información: ¿Cuál es el significado de la información? Esta pregunta es una pregunta de oro. Si consigues incorporarla como hábito cuando trates con cantidades elevadas de información te garantizo que la respuesta a la cuestión te hará ver todo de otro modo.

Cuando alguien comprende el significado de la información se nota. Los demás lo notan y uno mismo está satisfecho con su conocimiento y con la capacidad para enseñar a otros ese significado. Por eso la importancia de diferenciar entre el hecho de procesar información y el comprender su significado. Da que pensar.