Naukas es mi sitio preferido sobre ciencia con un enfoque de humor e indagación orientada a que pensemos. Tenemos que pensar más. Hoy me ha encantado un artículo de Ohiana Iturbide por su enfoque y conclusión sobre un tema tan delicado como la prevención de las violaciones a mujeres. La pregunta clave, cuando se trata este asunto está en dónde debemos hacer el esfuerzo, en evitar una violación o en prevenirla.

Podemos elegir entre dos caminos.

1.- Seguir pensando en pintauñas detectores de bebidas sedantes o que cambian la conducta, utilización de prendas, sprays o dispositivos de alerta,  todo ello dirigido a evitar una violación por parte de alguien que tiene toda la intención de cometerla.

2.- Actuar sobre el origen del problema: educar y concienciar a nuestros jóvenes sobre qué es el sexo consentido, el respeto hacia las personas y su libertad.

Me parece que el camino está muy claro, pero sigo teniendo la malísima sensación de que nos centramos mucho más en la evitación que en la prevención. Evitamos atacar al origen del riesgo, que está en el agresor porque nos da miedo, porque es un tema de esos que preferimos que “se desarrolle de forma natural” sin tener que llegar a comentarlo a nuestros hijos. Estamos equivocados. Hay que educar en esto y no solo con la información en los colegios. Los padres tienen que educar a sus hijos. Respeto.