En general podría decir que el llevar un dispositivo móvil en el bolsillo siempre contigo me ha animado a hacer más fotografías. Hacer más fotografías me ha animado a preocuparme por intentar seguir las normas básicas de fotografía después de haber leído algo sobre ellas, tampoco mucho. Y pensar que conozco algo sobre cómo tomar fotografías me ha ha animado a mirar las cosas que me rodean de otra forma, diferente. Mirar las cosas de forma distinta me ha animado a observar mejor lo que me rodea. Y estos son los momentos que también incluyo entre mis preferidos. Momentos en los que veo cosas que siempre han estado delante de mis ojos pero que de no mirar con el “ojo fotográfico” jamás habría percibido en todo su esplendor.

Me gusta ir por la calle y ver las cosas que siempre he visto, en mi pueblo por ejemplo, con otra perspectiva. Buscar lo que es realmente bonito per sé y dejarlo en una fotografía. Si es realmente bonito, quizá hacer un peqeño vídeo de máximo 10 segundos. Eso es suficiente para capturar además de la esencia de la imagen también el ambiente, el sonido de ese momento y de ese lugar, el viento si lo hace, el olor del mar que está en su sonido, lo que toque, pero llevarlo guardado en mi pequeño teléfono. Esos momentos son momentos capturados y son momentos favoritos.

En algún momento he fotografiado “de todo”, pero desde hace tiempo he decidido que solo tomaría fotografías que digan algo, por ser una historia en sí misma, por recoger los sentimientos de ese momento o porque lo fotografiado es de belleza pura, el resto no importa, el resto puede quedar sin ser registrado. No pasa nada. Tampoco es imprescindible buscar cada momento, cada instante, en cada minuto y en cada lugar. Con el tiempo el hábito hace que los momentos te llamen, pero al principio has de buscarlos. Busca tus momentos y captúralos, vale la pena.