Hace unos años, cuando estudiaba, muchos años vamos, conocí la primera ley de Newton que decía algo así:

Todo cuerpo persevera en su estado de reposo o movimiento uniforme y rectilíneo a no ser que sea obligado a cambiar su estado por fuerzas impresas sobre él.

Newton era un tipo interesante y sobre todo muy agudo; nos ayudó a conocer más sobre el movimiento de los objetos, ayudó al avance de la mecánica clásica y también sirvió de base a las leyes del movimiento planetario de Kepler. Parece que este hombre aprovechaba sus días y además pensaba muy a menudo.

El tuit que hoy os dejo aquí arriba es un poquito más superficial que todos los pensamientos de Newton y tiene mucho que ver con los mensajes de texto en nuestros días. Desde @scienceporn nos traen la primera ley de Newton para los mensajes de texto, relacionando la estupidez de tus mensajes con el tiempo que tardan en recibir una respuesta por parte del receptor. Y creo que lo han clavado.

Recibes un mensaje, lo lees, lo dejas sin contestar. Lo vuelves a revisar más tarde, no le encuentras sentido, así que piensas que lo contestarás de forma ágil, pero no te sale. Entonces ya ha pasado mucho tiempo y lo dejas. Pero crees que dejarlo sin más no es elegante, así que haces un esfuerzo, lo analizas e intentas saber por qué esa gilipollez.  Pero está ahí, a la espera. Pasa el tiempo y cuando más te parece que es una tontería, más tardas en responder. Así es, la primera ley de Newton de los mensajes instantáneos. Da que pensar.