A lo largo de los años vas aprendiendo, normalmente porque la has cagado y a nadie le gusta repetir una cagada, así que aprendes y tratas de que esa no te vuelva a pasar. Ya vendrán otras, pero no repetir es fundamental.

Una de las más importantes que ha aprendido al trabajar con información es la conocida: “Si metes mierda en el sistema, solo sacarás mierda”. Y es mucho más importante delo que pueda parecer a simple vista. Lo normal no es enunciar esta frase hasta que has sacado un montón de información de un sistema y te das cuenta de que esa información no es buena, que es inconsistente, que los datos no son coherentes, que “algo falla”.

Entonces piensas cuáles serán los datos de origen y SIEMPRE acabas verificando que lo que se metió al sistema era mala información, malos datos, que no pueden generar de ningún modo buenos resultados. Si entran malos datos, saldrán malos datos. Por esto, el aprendizaje está en poner todo el esfuerzo en conseguir datos en origen que aporten la mejor calidad posible. Si tienes que invertir, gasta más en conseguir buenos datos que en sistema de información o en la generación de reportes. La clave está en los datos de origen.

Son esas pequeñas cuestiones que pueden significar la diferencia entre hacer algo bien desde el principio o tener que estar poniendo parches durante el resto de tu vida profesional. No metas mierda al sistema, solo obtendrás mierda como resultado. Da que pensar.