Aps preinstaladas S6 Otros

Hace unos días adquirí un Samsung Galaxy S6. Se trataba de un terminal libre de origen, es decir, no subvencionado por ninguna operadora ni de ningún otro modo. Especifico esto porque, cuando lo encendí, mi primera sensación ante tal cantidad de aplicaciones preinstaladas fue más bien la de regresar a los peores tiempos de los «secuestros» de los terminales por parte de las operadoras (Vodafone Live!, Movistar Emoción…).

Ya estaba avisado. Obviamente sabía que tendría que tragar con las aplicaciones propias de Samsung además de toda la ristra de aplicaciones de Google. Algo había oído también sobre alguna aplicación preinstalada de Microsoft. Aun así, lo que no me esperaba era encontrar otras, como toda la colección de Facebook (Facebook, Messenger, Instagram y WhatsApp).

Aps preinstaladas S6 Google

Como ya imaginaréis, estas aplicaciones no solo vienen preinstaladas sino que por lo general no se pueden desinstalar completamente. «Puedes deshabilitarlas», dirán algunos. Esto es así en algunos casos, pero no en todos. Además, esas aplicaciones seguirán ahí usando espacio (me da igual que haya suficiente, es mi teléfono y no quiero nada que no vaya a usar) y lo peor de todo es que, en algunos casos, nos aparecerán las actualizaciones de esas aps deshabilitadas. Esto convertirá la tienda de aplicaciones en un campo de minas: a la mínima que te despistes y aceptes la actualización (o uses la función «Actualizar todas»), volverá a aparecer la aplicación instalada y tendrás que reiniciar todo el proceso.

Apple también peca de esto de meter «por decreto» aplicaciones que quizás no queramos (os estoy mirando a vosotras, Bolsa y Quiosco). Llegó a rozar el absurdo con la aplicación del Apple Watch, que con la excusa de configurar el reloj que quizás no tengamos, nos cuela una aplicación-anuncio en toda regla. Dicho eso, creo que Samsung ha sobrepasado con creces la barrera de lo admisible y, en mi caso, este ha sido uno de los motivos por los que el S6, excelente en otros aspectos, no está ya en mi poder.

La próxima vez que me quieras vender un teléfono promocionado, Samsung, no me pidas 700 eurazos por él.