InstagramInstagram es una red social. A ella subimos nuestras fotografías más ególatras como fotógrafos aficionados y esperamos la reacción de nuestros seguidores. A ver si me dan un “me gusta”, quizá algún seguidor de mi cuenta me deje un comentario que llene el vacío de una foto sin nadie que aporte su feedback, comprobaré una vez más el número de seguidores, no ha venido ninguno hoy tampoco. Estas son algunas de las frases que pasan por la cabeza de un usuario de Instagram.

A día de hoy, según una entrada publicada en su blog oficial por su CEO, Kevin Systrom, han llegado a los 300 millones. Además, también han desvelado que están preocupados por la cantidad de cuentas falsas que existen y han decidido tomar algunas medidas para hacerlas desaparecer.

Eliminarán todas aquellas que reúnan las características de cuenta “fake” o falsa y además también se van a preocupar de verificar las cuentas de las estrellas mediáticas, deportistas y marcas, añadiendo un check de verificación azul en el nombre del usuario, para que sepas que ese es el real y no uno de los miles de clones que se generan cada día. Todo por tu bien y por supuesto por el de la fiabilidad y credibilidad de la red social.

Esto lo han anunciado también hace unos días en los perfiles de los usuarios; mediante una nota breve en el encabezado de tu perfil informaban que en los próximos días verías modificado tu número de seguidores, ellos estaban de limpieza y por tanto algunos de los que te seguían y tú nunca supiste de dónde habían salido, se irían por donde vinieron.

Instagram es un mundo en sí mismo, divertido y lleno de submundos, donde las personas y las marcas se mezclan para mostrar sus habilidades con las cámaras móviles y con las miles de apps que te permiten aplicar tantos filtros y efectos que la foto final a veces, nada tiene que ver con la original.

Ahora, Instagram tiene menos usuarios porque han hecho limpieza y aún así, siguen creciendo a un ritmo vertiginoso, adquiriendo más relevancia y teniendo más valor para su empresa matriz. Facebook cada día extiende un poco más su tentáculo sobre nuestras vidas digitales. Miedo.