Estos días he visto algún anuncio en el que se mostraban vídeos preciosos que al parecer están grabados desde un iPhone 6 de Apple.

Lo bueno de los vídeos es poder compartirlos. Y si los puedes compartir con tus “amigos” mejor que mejor.

Esta mañana grabé un video con mi iPhone 6 y lo quise compartir con mis amigos. Mis amigos están en Twitter, así que allí lo subí directamente. Fatal.

El video subido no se veía como en mi dispositivo. Resulta que Twitter aplica un grado importante de compresión a las fotografías y vídeos que subimos.

¿De qué vale entonces tener un perfecto iPhone 6 si mis fotos se van a ver en Twitter igual que si fuesen compartidas desde un Galaxy mini?
A ver si va a ser que Twitter no es el sitio adecuado para compartir vídeos…