Hace ya un par de años que vi en el Mobile World Congress de Barcelona cómo una parte trasera de un móvil LG recibía los rayones de un cepillo metálico para a los pocos segundos volver a estar impoluta, como si allí no hubiese pasado nada.

También he tenido la oportunidad de probar con mis propias manos (vídeo incluido) cómo se le puede atizar unos buenos martillazos, clavar un destornillador o pasar unas llaves con mala leche sobre la pantalla de un iPhone protegido por un protector de pantalla y que el móvil quedase perfecto.

Ahora me he enterado de que una empresa, Innerexile, ha inventado un nuevo material que se autorrepara todavía más rápido que el que utilizaba LG en sus carcasas traseras. En el mismo momento en que se está rayando la funda que proponen de protección para iPhone se está arreglando para que quede como si nada. Es impresionante. Pero me pregunto: ¿Por qué no se ha inventado o se utiliza un material similar en nuestros coches? Así se harían irrompibles, irrayables, resistirían todo y se “auto”arreglarían. No lo entiendo. Da que pensar.