FindMyiPhone

 

Hola a tod@s!

Me estreno en este blog no como a mi me gustaría porque veréis, estoy algo molesta.

Ayer por la noche mientras disfrutaba de la compañía de amigas y amigos mientras tomábamos unas  copas, alguien aprovechó y sustrajo de mi bolso mi iPhone y dinero.

Quien hizo esto debe de haber tenido problemas infantiles, una infancia difícil seguramente al lado de una mujer de mala reputación y ahora tiene que darse a la mala vida robando. Igual para comer. Quien sabe.
Aunque pobrecito doble, dentro de su ignorancia no sabe que se ha llevado un ladrillo porque no va a poder hacer nada con él…

El caso es que cuando noté la ausencia de mi teléfono, me sentí algo irritada y me dije, Caramba! si me ha robado el iPhone, igual le apeteció llevarse algo más. Comprobé el bolso y me di cuenta con estupor y para mi sorpresa, que me habían robado el dinero que acababa de sacar del cajero. Pero solo el dinero, eh? la cartera estaba de vuelta en mi bolso. Qué detalle.

Ahí pensé: “Mira tú, hombre, al menos son ladrones honrados que me dejan la cartera, para ahorrarme el disgusto de tener que renovar tarjetas y documentación…” Pero mecachis en la mar, el dinero y el iPhone se los han llevado…

NO ES BROMA, me han robado el iPhone.

Ahora en serio, dos puntos:

Punto nº1

ME CAGO EN EL HIJODEPUTA QUE METIÓ LA MANO EN MI BOLSO Y ME ROBÓ MI IPHONE Y MI PASTA!!!
Si pillo a ese malnacido (o malnacida, ojo) lo mato, lo ma-to!!

He activado el “find my iphone” (que ha puesto la hora que le ha dado la gana) para cuando se atreva a encenderlo (la imagen que veis) y le he dejado un recadito diciendo que el teléfono esta protegido con contraseña y NO SE PUEDE HACKEAR.

Mañana voy a la policía a denunciar que me lo han robado y dejar nota que tengo activado este servicio y en cuanto tenga alguna notificación les llamaré para dar una localización, por si vale de algo.

Porque ¿Sabéis?
Igual no vale de nada que vaya a la policia, ni que les de la localización.
Pero igual si. Lo digo porque en este país somos muy de “Bah, para qué…”

Como aprendizaje y para aquellos que se remojan las barbas cuando ven a su vecino cortarse las propias, por favor, recordad:

BLOQUEAD VUESTROS CACHARROS.

TODOS

SMARTPHONES, TABLETS Y ORDENADORES.

Que yo aprendí por las malas y por eso esta vez el payo ladrón se ha llevado un ladrillo.

Punto nº2

Y de paso, romper una lanza a favor de nuestro español; que sí, tiene tacos, pero son nuestros. Los españoles decimos tacos. Muchos. Nos gustan.
Nos pertenecen históricamente.
Ya nuestros ilustres Don Francisco de Quevedo y Don Luis de Góngora hacían del insulto un arte.

Os dejo como ejemplo del arte del insulto, una muestra de la genial “guerra” de versos que se dedicaron; este (probablemente el más conocido) en concreto es de Quevedo dedicado a Góngora:

A una nariz

Érase un hombre a una nariz pegado,
érase una nariz superlativa,
érase una nariz sayón y escriba,
érase un peje espada muy barbado.

Era un reloj de sol mal encarado,
érase una alquitara pensativa,
érase un elefante boca arriba,
era Ovidio Nasón más narizado.

Érase un espolón de una galera,
érase una pirámide de Egipto,
las doce Tribus de narices era.

Érase un naricísimo infinito,
muchísimo nariz, nariz tan fiera
que en la cara de Anás fuera delito