Desde siempre recuerdo ver el color “gris fragata” en mi ciudad al pasear por ella. Casi desde cualquier calle puedes echar un ojo hacia los astilleros, hacia el Arsenal o hacia el puerto y allí lo encuentras. Color de buque de guerra, frío pero a la vez tan conocido que se echa de menos cuando disminuye en cantidad. Y disminuye cada vez más. Ferrol es gris por el color de sus fragatas. Cada vez menos gris y cada vez más gris.