Desde luego que escribir se ha convertido en un hábito desde hace más de 15 años. Sin embargo, con las vueltas que da la vida, la velocidad que le aplicamos en determinados momentos y la motivación que sigue el ritmo de las mareas, la escritura no siempre toma la forma que a uno le gustaría. En estos días de ausencia de los blogs he visto muchas cosas. Os contaré algunas.

Daniel Barcelona

Ayer tuve la suerte de encontrarme con un nuevo sitio web, en formato de blog personal, que un viejo conocido de las redes ha lanzado al inaugurar este año 2017. El sitio tiene un objetivo muy claro: mostrar su camino hacia la jubilación a los 40 años. Daniel tiene 35 años y le vienen por delante 5 años en los que hará lo necesario para conseguir su sueño. Una jubilación que le permita tener libertad para vivir y para seguir soñando. No me digas que esto no engancha a cualquiera. Yo ya he añadido danielbarcelona a mis lista de blogs en castellano en mi agregador de feeds favorito Feedly.

Twitter. Yo antes molaba

Uno de los sitios en los que solía escribir más a menudo es la red social Twitter. Y ya no lo hago. Llevo tiempo con la típica excusa de que la red ha cambiado, de que ya no es lo que era, que la gente  está agresiva, que no vale la pena ir allí porque no encuentras una conversación de tu gusto. Mentira. Me estoy engañando. Twitter es el mismo de siempre, la gente a la que sigo es la misma de siempre y si bien es cierto que el tono que se elige con frecuencia es el directo y agresivo, el que ha ido cambiando he sido yo. Es un error pensar que los demás son los que han cambiado cuando el mayor cambio está justo dentro de ti. Pero acojona pensarlo así, así que prefiero pensar que “son los otros”. ¿Echo de menos Twitter? Por ahora no, pero tampoco Instagram, la red social de fotografía más popular, donde he dejado la cuenta en suspenso. No se pueden ver mis fotos y tampoco puedo ver las de los demás. Pensaba que era una fuente de inspiración fotográfica, pero realmente me hacía perder más tiempo del que quería, así que lo mejor, eliminar los focos de distracciones y centrarse en lo que me gusta.

Newsletter. Otra forma de escribir

En este tiempo que no he escrito por aquí también he descubierto que hay una par de publicaciones o tres que han llamado mi atención. El formato es el de Newsletter, un boletín de noticias c0n una frecuencia de publicación periódica a la que te puedes suscribir mediante correo electrónico o mediante feed.

Uno que me gusta en casi todas sus publicaciones es el de Javipas. Publica en su sitio web Incognitosis y escribe de una forma muy personal, cercana y directa. Lo hace muy bien cuando habla de dispositivos móviles, algo sobre lo que escribe de forma profesional en Xataka Móvil y Xátaka, de Weblogs SL. y se enrolla un poco cuando se mete a otros temas más profundos o entra en el mundo del patrocinio con sus seguidores. En general me gusta.

Me he suscrito también a otra Newsletter que se llama mixx.io, escrita por Alex Barredo, un profesional de la comunicación online del que leí varias veces por Twitter y con el que comparto su gusto por analizar datos y tendencias de las empresas de Internet. A veces no entiendo muy bien lo que cuenta pero suelo buscar sus reflexiones por acertadas y en muchas cosas no coincidentes con las mías, cosa que valoro quizá todavía más que si coincidiese siempre con él.

Y ahora mismo, mientras escribía este post, me he suscrito a la nueva newsletter que Jose Jacas ha empezado hace tan solo unos días. Movidas random es el recopilatorio de enlaces que le interesan a Jacas, un tipo de lo más interesante y con un sarcástico toque de sabelotodo que lo hace todavía más divertido. No he leído su boletín todavía pero me atrevo a recomendarlo incluso así.

Verificación

Tenía muchas ganas de escribir para mí, algo como esto. Acabo de verificar que todavía me salen las letras cuando me coloco frente a mi portátil. Os hablaré más adelante de mi portátil “nuevo”, un Macbook al que adoro y odio a partes iguales por su fabuloso teclado y su pobre conexión Wifi respectivamente. Las palabras me han salido sin querer, tengo un montón de cosas que contar y supongo que cuando encuentre prepare otro momento para escribir os seguiré contando. Y digo lo de preparar porque para escribir este texto me he acostado temprano, me he levantado temprano y he podido encontrar esos minutos en los que todo el mundo duerme, no hay ruidos y tampoco interrupciones. Un momento que hay que generar y no esperar que sucedáneo forma natural. 

Dejadme algún tipo de mensaje a modo de prueba de vida. ¿Lee alguien todavía por aquí? Si habéis llegado hasta aquí dejad un Yes, we can. Todavía hay esperanza.