Buenísimo el artículo de Jenna Goudreau para BusinessInsider donde repasa los errores más comunes en la redacción del asunto de un correo (ya no uso lo de electrónico, ha dejado de tener sentido).

Se puede ahorrar mucho tiempo si te preocupas de qué escribir en el asunto, pero ojo, no vayas a escribir TODO el correo en el asunto; tampoco es bueno que lo dejes en blanco, que lo escribas en mayúsculas o que utilices palabras que deberían de ubicarse en el cuerpo del mensaje, como Buenos días o Gracias.

Con el asunto del mensaje puedes ayudar al receptor de muchas formas también. Puedes facilitar que tome una decisión sobre cómo gestionarlo, si merece su atención de forma urgente o también ayudar a que lo localice posteriormente para hacer una búsqueda del correo.

He encontrado personas que incluso han tratado de escribir parte del correo en el propio asunto, siguiendo el resto en el cuerpo del mismo, porque “tenía poco que decir” y pensaba que le llegaba. No todo el mundo utiliza el correo de forma eficaz y sobre todo, no todo el mundo utiliza el correo como tú.

En todo caso y aún aceptando que cada persona use el correo electrónico como le sale de las narices, sigo defendiendo este canal como uno de los más eficaces. Pido a la gente que me ponga correos y no me llame para una cuestión que no sea urgente. Las llamadas interrumpen mucho cuando estás concentrado y si me llaman espero que sea porque es realmente necesario o urgente.

Con este artículo podemos empezar  preocuparnos por el asunto de los mensajes. Pero hay mucho más que decir sobre este tema.