Conversación con Corsair

Lo que veis arriba es un fragmento de mi conversación con un representante de atención al cliente de la marca Corsair. Hace unos meses adquirí un teclado mecánico Corsair Vengeance K70. Para mi sorpresa, dado que esto no es algo que uno se espere después de invertir más de cien euros en un teclado mecánico, la tecla «i» comenzó a funcionar incorrectamente. Concretamente, el teclado duplicaba este carácter en mis escritos de manera aleatoria. Tras probar en otros equipos e intentar solucionarlo sin éxito, me puse en contacto con el servicio técnico de la marca a través de su página. Su respuesta fue enviarme una etiqueta «blanca» de devolución. Concretamente, tenía que correr con los gastos de envío del paquete a los Países Bajos (el producto había sido adquirido en una tienda española), además de estar sin teclado durante el largo periodo hasta que recibiese un producto reparado o de reemplazo.

Ha bastado una rápida conversación por medio del chat de atención al cliente para que sea la empresa quien corra con los gastos de envío. Con ello, Corsair ha resuelto en parte un caso de atención al cliente bastante deficiente. Bien por ellos en ese sentido, si bien no sirve para contrarrestar completamente mi mala sensación por la atención recibida.

Corsair Vengeance K70

De todo esto, me quedo con varias conclusiones:

  • A veces leo mil reseñas antes de adquirir un producto, pero rara vez me he molestado en ver cómo funciona el servicio de atención al cliente de la marca en cuestión. En lo sucesivo, intentaré tenerlo más en cuenta, especialmente en el caso de marcas a las que no haya comprado antes.
  • Se demuestra una vez más que, si algo no te parece justo, a veces hablarlo con la otra parte es mejor opción que lanzar una queja al aire en Twitter. Si hubiera hecho lo segundo, probablemente el resultado sería un puñado de «retuits» y unos 15 euros menos en mi bolsillo tras pagar el envío del teclado.
  • Vista la atención al cliente de Corsair frente a mi experiencia con otras marcas, me lo pensaré dos veces antes de volver a adquirir uno de sus productos, si bien gracias a su última respuesta tampoco lo descarto completamente.