Veo este tuiteo con profunda extrañeza, dado que el hecho de que una empresa privada (o un tercero con acceso a esta cuenta) pueda conocer este tipo de datos de salud y ubicación del presidente de Estados Unidos resulta, cuanto menos, sorprendente. Inmediatamente empiezan a surgir varias preguntas en mi mente. Algunas de ellas son:

  • ¿Esto es cierto? (Va a ser que sí)
  • ¿Se trata de una versión modificada y muy capada?

  • ¿Quién ha sido el crack que ha puesto un Fitbit Surge en la muñeca de Obama?

Hay más, pero la mayor duda con diferencia es: ¿nadie se ha atrevido a decirle a Obama lo mal que queda ese Fitbit con un traje?