Antes de decidirte a hacer una presentación en una reunión, puede ser muy útil pensar en cómo evitarla. Todo el mundo llega saturado a las reuniones y está aburrido de presentaciones que tiene que soportar un día tras otro. Si puede evitar una presentación, hazlo.

La presentación se puede sustituir por una conversación en grupo, presencial o a través de un cliente de multiconferencia. Incluso sin ser en grupo, una conversación, en un uno a uno, posiblemente evite una aburrida presentación y mejore la comunicación personal entre las partes. 

Ya hay muchos comunicadores, los excelentes, que se olvidan de sus presentaciones y simplemente deciden conversar con su audiencia. Esa conversación es muchos casos se convierte en una historia. Así se convierten desde ponentes a contadores de historias. Esa es la tendencia.

En algunos casos será imprescindible que te apoyes en una presentación, no habrá otra forma de transmitir el mensaje de forma eficaz. Y aquí es importante que no caigas en en el grave error de que la presentación hable por ti, no pongas TODO lo que quieres contar en las diapositivas, estas solo ayudarán o guiarán al público, pero lo importante es lo que tú tengas que contar.

A todos nos gusta que nos cuenten una buena historia, bien documentada y estructurada. Por qué no ser tú el próximo que cuentes una buena historia.