Lo primero de todo ¿qué narices es una IP? En un modo rápido se podría decir que es como una especie de DNI de tu ordenador dentro de la red en la que estás conectado. Un número que identifica al equipo dentro de una red informática, pero en la Wikipedia lo explican mucho mejor.

A día de hoy se utiliza generalmente una cosa utilizada IPv4. Las direcciones IPv4 son algo como 10.128.1.253, es decir, se componen de 4 bloques de números entre el 0 y el 255. En total son 4.294.967.296 combinaciones posibles. El problema es que como cada día nos conectamos a internet más personas, desde más dispositivos y existen más servidores, pues… se están acabando.


Tranquilos, no es una cosa que vaya a pasar de hoy para mañana. Es algo de lo que se lleva hablando desde 2007, que tiene solución (IPv6), y también es posible que nunca hayas oído hablar del problema.

Entonces… ¿qué narices tienen que ver Apple y iOS9 en esto? Pues que la WWDC es una conferencia para desarrolladores y en una de las ponencias han dicho que si tu aplicación no es compatible con IPv6, tampoco será compatible con iOS9.

Como cada vez que Apple realiza un anuncio de este tipo lo único que me queda por hacer es acercarme a la cocina, prepararme una buena bolsa de palomitas y esperar a ver como algo de lo que se lleva hablando años a pequeña escala de repente se convierte en un tema de jugosa actualidad y las aplicaciones empezarán a anunciar el soporte IPv6 en sus actualizaciones como algo revolucionario. También es posible que en breve esta fiebre de la compatibilidad con IPv6 se contagie a otras plataformas.

Y eso, es lo que se llama ser el líder. Como cuando lanzas al mercado tu smartphone con procesador de 64 bits y, a partir de ese momento, otros fabricantes (pasado un tiempo de reacción) empiecen también a ofrecerlos.