omega-seamaster-movimiento

En el blog de Conectica han puesto un artículo muy interesante en el que se mencionan las opiniones iniciales de un profesional de la relojería sobre un smartwatch,  un Moto 360,  que ve por primera vez en su carrera. Y es que no sabía nada de los relojes inteligentes, normal, muy normal por otra parte.

Algo que me ha impactado es que en el momento en el que el relojero toma el Moto 360 en su mano se da cuenta de que se apaga, no está siempre encendido dando lo único que se le pide a un reloj que proporcione: la hora. Aquí se podría acabar el asunto, pero hay alguna perla más en el artículo de Santi Araujo que vale mucho la pena.

Por ejemplo, una frase que da mucho que pensar sobre los smartwatches en este momento es la siguiente: “…serían el producto más prescindible de todos los gadgets que poseemos”. Esto es así porque no aportan ninguna solución que no tengamos ya con nuestros teléfonos móviles.

Y la otra que no puedo evitar subrayar es en la que queda claro su opinión sobre la batería de los relojes inteligentes: “La idea de tener que estar más pendiente de la batería del reloj que la del teléfono le parece ridícula”. Si nos quejamos a todas horas de que el teléfono no nos llega al final del día con una sola carga de batería, cómo podemos aceptar ahora que un reloj que no hace más que nuestro propio teléfono requiera también de nuestros mimos y cuidados.

En definitiva, un punto de vista muy afortunado y unas frases para enmarcar. Batería y utilidad, solo eso es suficiente para dejar en fase de maduración a los smartwatches.