Es el tiempo que llevo con el terminal en mis manos. Y además casi literalmente. No he podido despegarme de él desde que lo encendí. Entre configuraciones (desde cero) y ver posibilidades.
Ya tengo mis conclusiones iniciales formadas. No prometo que sean definitivas, pero son firmes a esta hora.
-Este móvil sin funda tiene muchas probabilidades de acabar en el suelo. Le he comprado la funda original de Apple en piel. Un clavo de 49€.
-La cámara de fotos es impresionante por la cantidad de luz que es capaz de captar. Las fotos son muy buenas en nitidez y definición. Anima mucho a sacarlo y tomar fotos.
-El teclado es mucho más grande que en mi anterior iPhone 5S. Escribir en él es más fácil. Anima a escribir, por ejemplo esta entrada de Beta privada, desde él.
-La batería ofrece una seguridad que tenía olvidada, de llegar al final del día haga lo que haga. No he apagado casi la pantalla en estas horas y ha bajado un 20% aproximadamente. Estoy deseando saber la capacidad real de una carga completa. Y sobre todo someterlo a la prueba de fuego de mi oficina “chupabaterías”.
-El “modo horizontal” está empezando a gustarme. Nunca antes en un iPhone lo había aprovechado. En el iPad tanto mini como Air es mi forma favorita para algunas apps (Mindnode, Pocket, Safari o Reeder). Esto me hace pensar que el iPhone 6 Plus podría sustituir en algún momento a mi iPad Air. Me gusta.
Me va a dar muchas satisfacciones, lo veo.
Ahora toca sacarlo de casa, exponerlo a situaciones diarias, a viajes. Combinarlo con otros equipos. Veremos dónde encaja este 5,5″ tan grande y potente.